Javier Aguirre ha decidido revivir el riguroso campamento de entrenamiento que realizó México en 1986, esta vez con la meta de llevar al Tri al éxito en el Mundial que se celebrará en casa. El equipo comenzó su concentración el 6 de mayo, más de un mes antes del debut en el torneo, programado para el 11 de junio contra Sudáfrica.
Un plan ambicioso
El entrenador de 67 años, quien fue parte del equipo que alcanzó los cuartos de final en 1986, considera que este campamento es fundamental. “Es un proyecto, no un capricho. Al ser en casa y tener estas magníficas instalaciones, necesitábamos estar bien preparados en todos los sentidos”, explicó Aguirre.
En contraste con los otros equipos que esperan el fin de las ligas locales para concentrarse, México ha optado por iniciar su preparación anticipadamente, lo que ha generado opiniones encontradas. Aguirre tuvo que negociar con los dueños de los 18 clubes de la Liga MX para que apoyaran este enfoque.
Críticas y retos
A pesar de su entusiasmo, la estrategia ha sido objeto de críticas. Ricardo La Volpe, exentrenador del Tri, expresó: “No comprendo por qué, porque primero, no tiene la base de jugadores y no le sirven los entrenamientos”. Agregó que el ritmo de juego que proporciona la Liguilla es importante para el rendimiento del equipo.
Para completar sus entrenamientos, Aguirre tuvo que utilizar a jóvenes de fuerzas básicas como sparrings y logró que algunos clubes europeos liberaran a sus futbolistas antes de lo previsto. Esta gestión le permitió contar con 18 de los 26 jugadores definitivos para un partido de preparación contra Ghana, que México ganó 2-0.
Preparativos en instalaciones de primer nivel
La Federación Mexicana de Fútbol ha invertido 400 millones de pesos (23 millones de dólares) en la remodelación de su Centro de Alto Rendimiento, ubicado en las afueras de la Ciudad de México. “Organizar un Mundial exige que elevemos nuestros estándares en todos los aspectos”, afirmó Mikel Arriola, presidente de la federación.
Las mejoras incluyen un aumento en el alojamiento del equipo de 20 a 45 habitaciones, así como un gimnasio que se expandió de 1.200 a 6.000 metros cuadrados. Además, se han modernizado las áreas médicas y de fisioterapia, y se ha creado un centro de inteligencia deportiva.
Construyendo la química del equipo
A pesar de las críticas, los jugadores han expresado su apoyo al campamento prolongado. “Hay que estar aquí dentro para poder hablar. A nosotros nos está ayudando bastante a conocernos más”, comentó el defensor Israel Reyes.
Con amistosos programados contra Australia y Serbia, el equipo se prepara intensamente para el Mundial de 2026, donde también se enfrentará a Corea del Sur y a la República Checa en el Grupo A.
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