Un grupo de economistas que ha participado en un análisis del Foro Económico Mundial advierte que el cierre del estrecho de Ormuz, en el contexto del conflicto entre Israel y Estados Unidos contra Irán, está teniendo un impacto más negativo que la guerra comercial que Washington lanzó el año pasado.
Perspectivas económicas a la baja
Los expertos han decidido ajustar a la baja sus proyecciones para la economía mundial. De acuerdo con la encuesta, nueve de cada diez economistas creen que el crecimiento se debilitará en el próximo año.
A pesar de este panorama, solo el 13 % de ellos considera que podría haber una recesión mundial.
«Si el cierre persiste en la segunda mitad del año, prevén que su impacto podría acercarse a la gravedad de la crisis de la COVID-19, empeorando los efectos en las cadenas de suministro mundiales y en los costes de la energía y los alimentos», señala el Foro Económico Mundial.
Debido a estas circunstancias, un abrumador 94 % de los expertos anticipa un aumento de la inflación mundial durante el próximo año.
La directora ejecutiva del Foro Económico Mundial, Saadia Zahidi, comentó: «Hace solo unos meses, la comunidad de economistas jefe se mostraba cautelosamente optimista. El conflicto en Oriente Medio cambió esa situación y ya se prevé que las secuelas económicas de lo ocurrido hasta ahora se prolonguen durante los próximos meses».
Se estima que las repercusiones del cierre del Ormuz impactarán con mayor severidad a la región de Oriente Medio y el norte de África, que hace poco tiempo era considerada una de las áreas más prometedoras en términos económicos.
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