La epidemia de ébola en la República Democrática del Congo (RDC) ha dejado más de 200 muertes y se ha detectado la especie bundibugyo tras 14 años sin casos reportados. Este nuevo brote, que también ha afectado a Uganda, plantea serias interrogantes sobre su evolución y las diferencias con brotes anteriores.
Características del virus bundibugyo
La especie bundibugyo es una de las seis catalogadas del virus del ébola, con una tasa de mortalidad que oscila entre el 30 y 50 por ciento. Por ello, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y expertos como Raúl Rivas, doctor en Biología, advierten que «habrá muchísimos más casos y, por lo tanto, más fallecimientos porque la tasa de mortalidad es elevada. Por desgracia estamos aún en la punta del iceberg».
El ébola fue detectado por primera vez en 1976 en simultáneos brotes en RDC y Sudán. Desde entonces, se han identificado seis especies, de las cuales tres son responsables de brotes significativos. En particular, el O. zairense tiene la tasa de letalidad más alta, alcanzando hasta el 90%.
El brote actual, que ha reportado cerca de 900 casos en RDC, no cuenta con vacunas ni tratamientos específicos, lo que complica la situación. Los tratamientos existentes están dirigidos principalmente al virus del Zaire.
Dificultades en la detección y propagación
La detección tardía del brote ha sido un reto importante. Rivas explica que «los test rápidos usados están enfocados para el virus de Zaire, lo que provoca falsos negativos». Además, la presencia de otras enfermedades endémicas como la malaria dificulta el diagnóstico inicial.
La OMS ha declarado la emergencia de salud pública de importancia internacional, buscando atraer recursos y establecer medidas de restricción en la región. La propagación del virus se ve influenciada por factores como la situación de seguridad en la provincia de Ituri, donde el conflicto ha desplazado a miles de personas, y la deforestación causada por la minería, que acerca a los reservorios naturales del virus a los asentamientos humanos.
Desarrollo de vacunas y riesgo global
Existen dos vacunas aprobadas contra el ébola, pero ninguna es efectiva para la especie bundibugyo. Actualmente, hay dos candidatas prometedoras en pruebas, con ensayos humanos que podrían comenzar en seis a nueve meses.
Aunque los países han intensificado la vigilancia, el riesgo de que el ébola se propague a Europa o América se considera bajo. Sin embargo, Rivas advierte que el peligro sigue siendo alto en África, especialmente en zonas que conectan con grandes ciudades como Kinsasa, que alberga casi 20 millones de habitantes.
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