Después de casi tres décadas de promesas incumplidas por parte del Gobierno federal, el proyecto de un ducto para llevar agua tratada de Nuevo León a Tamaulipas por fin está avanzando. Así lo confirmó ayer Raúl Quiroga, secretario de Recursos Hidráulicos de Tamaulipas, quien aseguró que la obra ya está registrada en la Secretaría de Hacienda para recibir financiamiento.
El objetivo del emisor es claro: compensar a los agricultores tamaulipecos por la construcción de la Presa El Cuchillo, que abastece de agua potable al área metropolitana de Monterrey, y poner fin a los trasvases que año tras año generan roces entre ambos estados.
Quiroga explicó que la inversión rondará los 9 mil 500 millones de pesos y permitirá enviar 8 mil litros por segundo de agua tratada a la Presa Marte R. Gómez, en Tamaulipas, destinada principalmente al riego agrícola.
Una alternativa más viable
El tema no es nuevo, pero ahora parece haber luz al final del túnel. Durante su visita a Tamaulipas el pasado 8 de diciembre, la presidenta Claudia Sheinbaum descartó como “complicado” el plan de traer agua desde el Río Pánuco. En cambio, dio su respaldo a esta opción más práctica.
“En (Nuevo) Laredo dijo la Presidenta: ‘es caro traer agua del Pánuco, pero este proyecto (emisor), sí lo vamos a explorar’”, recordó Quiroga mientras recorría la presa Marte R. Gómez junto al gobernador Américo Villarreal.
El ducto, parte del acuerdo de 1996 entre Tamaulipas, Nuevo León y la Conagua, saldrá desde la planta de tratamiento Dulces Nombres, en Pesquería, y recorrerá 130 kilómetros hasta su destino. Lo mejor: no necesitará estaciones de bombeo, ya que aprovechará la gravedad para mover el agua, según destacó el gobernador Villarreal.
Avances y próximos pasos
Quiroga no se quedó en palabras. Ayer detalló que el proyecto ya pasó por correcciones y está bajo análisis en Hacienda. Hoy, el secretario estará en la Ciudad de México reunido con funcionarios federales, incluyendo a la SHCP, para empujar el tema.
Además, en agosto pasado, Agua y Drenaje de Monterrey dio un paso adelante al solicitar la Manifestación de Impacto Ambiental federal, un requisito clave para arrancar.
Mientras tanto, Villarreal dejó claro su rechazo a usar el agua del Río San Juan —donde se ubican El Cuchillo y la Marte R. Gómez— para pagar deudas hídricas con Estados Unidos. También adelantó que, si hace falta, pedirán un trasvase desde Nuevo León este año.
Con este proyecto, Tamaulipas y Nuevo León podrían dejar atrás años de tensiones por el agua. Por ahora, el ducto avanza a buen paso, y los agricultores de la región ya sueñan con un futuro más seguro para sus cosechas. ¿Será este el fin de la polémica? El tiempo lo dirá.
Descubre más desde Cronista
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.