La presidenta Claudia Sheinbaum inauguró ayer la primera fase de la remodelación del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), destacando una inversión de 6 mil 500 millones de pesos provenientes de recursos autogenerados.
Durante la ceremonia, la mandataria reafirmó su decisión de mantener el AICM en operación, a pesar de los planes que contemplaban su cierre para trasladar la actividad aérea a Texcoco.
Obras y mejoras en el AICM
Sheinbaum aseguró que las obras, bajo la administración de la Secretaría de Marina, han permitido recuperar infraestructura que había estado en desuso durante décadas. Mencionó que el aeropuerto ahora cuenta con mejor conexión y más espacios de estacionamiento.
«Ya vieron que tiene un pasillo para el Metro Pantitlán. A ver, ¿quién viene en auto al aeropuerto? Bueno, ya hay más estacionamiento. ¿Quién viene en autobús? ¿Quién viene en Metro? Bueno, ya tienen llegada directa», comentó ante trabajadores del aeropuerto, la mayoría de los cuales utilizan el Metro para desplazarse.
La presidenta afirmó que la remodelación es una defensa de la decisión de mantener el AICM operando. «Siempre dijimos que era absurdo cerrar este aeropuerto. Ya olvídense de los problemas ambientales o estructurales de hacer un aeropuerto en Texcoco. ¿Qué sentido tenía quitarle el aeropuerto a la Ciudad de México si es un aeropuerto bien ubicado y reconocido? Más bien había que mejorar el aeropuerto de la Ciudad de México», expresó.
Recordó que el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador optó por crear el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) como una terminal complementaria, manteniendo al AICM como el eje central del sistema aeroportuario del Valle de México.
Una parte significativa de los trabajos realizados no es visible para los usuarios, ya que consistió en la sustitución y reordenamiento de redes de agua potable, drenaje y energía eléctrica. «Las primeras instalaciones de 1929 todavía estaban ahí. Las instalaciones de 1952, cuando se hizo el aeropuerto comercial, todavía estaban ahí. Después los ‘chipotes’ que le fueron poniendo por todos lados», detalló.
El hundimiento en la zona del AICM había causado severas afectaciones en tuberías, drenajes y líneas eléctricas, por lo que una parte considerable de la inversión se destinó a rehabilitar esta infraestructura esencial.
Además de la renovación de instalaciones ocultas, la primera fase de la remodelación incluyó la rehabilitación de:
- Salas de espera
- Áreas de documentación
- Migración y reclamo de equipaje
- Aduanas
- Fachadas
- Ambulatorios
- Estacionamientos
- Zonas de ascenso y descenso de pasajeros
Sheinbaum enfatizó que no se utilizó presupuesto público para el aeropuerto, sino que la inversión provino de los ingresos autogenerados por su operación. «Lo principal ya está hecho. Es un compromiso más cumplido», afirmó.
Críticas a la modernización
Sin embargo, algunos trabajadores del AICM han advertido que parte de las obras son solo un «maquillaje» y presentan deficiencias de calidad, señalando que fueron realizadas «al vapor».
Empleados de la terminal aérea hicieron llegar una carta pública en la que cuestionan las remodelaciones y afirman que los recursos destinados a estos trabajos fueron usados como justificación para el bajo reparto de utilidades de este año.
«Nos dicen que no hay dinero para los trabajadores porque se gastó en las obras de remodelación del aeropuerto, pero la realidad es que muchas son sólo maquillaje», dijo un empleado que prefirió no revelar su nombre por temor a represalias.
Los trabajadores sostienen que las remodelaciones presentan fallas visibles.
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