Más de treinta estados de la Unión Americana se preparan para la mayor tormenta invernal de la temporada, la cual impactará con nevadas intensas, lluvia helada y una masa de aire ártico a partir de este viernes. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advirtió que el fenómeno se desplazará desde las Montañas Rocosas hacia la costa este, afectando la movilidad y la seguridad de millones de ciudadanos hasta finales de enero.
La tormenta iniciará su fase crítica en Colorado este viernes, extendiéndose por Texas, Kansas, Tennessee y Misuri. Se prevé que el sistema alcance la costa este durante el fin de semana, impactando directamente en ciudades como Washington D. C., Nueva York y Boston.
Riesgo extremo por sensación térmica de -45 °C
El mayor peligro para la población radica en el desplome de las temperaturas. Aunque los termómetros registrarán valores por debajo de los -10 ºC en el sureste del país, la combinación con vientos huracanados generará sensaciones térmicas de hasta -45 °C en zonas del centro y norte.
Este frío extremo no será pasajero. Los meteorólogos estiman que las temperaturas inusualmente bajas persistirán en el valle de Ohio y el litoral atlántico hasta la primera semana de febrero, lo que supone un riesgo prolongado para los sistemas eléctricos y la infraestructura urbana.
Impacto en ciudades clave: Nueva York y Washington
La costa este enfrentará las condiciones más severas entre la noche del sábado y el lunes. El pronóstico detalla acumulaciones de nieve significativas en los principales centros urbanos:
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Washington D. C.: Se esperan entre 15 y 30 centímetros de nieve acumulada para la mañana del domingo.
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Nueva York: La ciudad podría registrar más de 15 centímetros de nieve entre el domingo y el lunes.
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Temperaturas en la Gran Manzana: Para este sábado, se prevé una mínima de -14 ºC y una máxima que no superará los -9 ºC. El termómetro se mantendrá bajo el punto de congelación (0 ºC) durante el resto del mes.
Vórtice polar en Canadá alcanzará los -40 ºC
En Canadá, la situación es igualmente crítica debido al posicionamiento del vórtice polar sobre la región de las Praderas. Este fenómeno provocará un descenso térmico inmediato en el oeste del país a partir de este jueves, con temperaturas reales que alcanzarán los -40 ºC. Las autoridades canadienses han emitido alertas por frío extremo en la mayor parte del territorio nacional, instando a la población a limitar su exposición al exterior.
La trayectoria de la tormenta aún podría variar ligeramente. Si el sistema se mezcla con lluvia helada en lugar de nieve seca, el riesgo de cortes de energía por la acumulación de hielo en cables de alta tensión aumentará considerablemente en la región de los Apalaches y el noreste.
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