Donald Trump lo volvió a hacer: este miércoles, el presidente de Estados Unidos anunció que impondrá aranceles del 10 % a las importaciones de Ucrania. Es un nuevo capítulo en su guerra comercial global, y esta vez el foco está en Kiev, a quien además exige un acuerdo para explotar sus recursos minerales. Aquí te contamos qué está pasando y por qué este movimiento está dando tanto de qué hablar.
Aranceles con mensaje claro
La Casa Blanca justificó la medida diciendo que es una respuesta directa: Ucrania aplica un 10 % a los productos estadounidenses, y ahora Trump devuelve el golpe con el mismo porcentaje. Curiosamente, Rusia no aparece en esta lista de aranceles, según la tabla oficial publicada por Washington. Pero esto no es solo un tema de números; hay más detrás. Trump quiere que Ucrania firme un acuerdo que le dé a Estados Unidos acceso a sus ricos recursos minerales, como una forma de “recuperar” el dinero que ha invertido apoyando a Kiev en su guerra contra Rusia.
Una negociación que se calienta
El tema del acuerdo no es nuevo. Todo explotó el pasado 28 de febrero, cuando el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, visitó la Casa Blanca. La reunión terminó mal: palabras duras, tensiones al aire y Zelenski saliendo sin firmar nada. La idea original era crear un fondo común, manejado por Estados Unidos, que se financiaría con la mitad de lo que generara la explotación de tierras raras en Ucrania. A cambio, se prometían inversiones para el país europeo. Pero las cosas han cambiado.
Según Ukrainska Pravda, el ultimo acuerdo presentado a Ucrania el 28 de marzo, no favorecia nada a Kiev. Ahora incluye condiciones más ceberas , como darle a Estados Unidos prioridad en cualquier proyecto de explotación de recursos. Ucrania no está contenta y sigue negociando.
Entre la guerra y la diplomacia
Mientras tanto, Estados Unidos también está moviendo fichas para calmar el conflicto entre Ucrania y Rusia. La estrategia incluye treguas parciales ya pactadas sobre infraestructura energética y el mar Negro, pero hasta ahora no hay avances.
Por ahora, la relación entre Washington y Kiev está se encuentra tensa. Los aranceles del 10 % ya son oficiales, y las negociaciones por los recursos minerales siguen en marcha. Ucrania quiere un trato equilibrado, pero Trump no afloja. Con la guerra de fondo y la presión comercial en aumento, este capítulo está lejos de cerrarse. Habrá que ver cómo responde Kiev y si estas jugadas de Trump logran lo que busca, o si terminan complicando aún más el tablero.
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