Ricardo Monreal, coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, salió a poner paños fríos ante el anuncio de Donald Trump de exceptuar a México y Canadá de sus aranceles generalizados. Sí, es una buena noticia que el T-MEC se respete, pero Monreal advierte: no es momento de festejar. Las negociaciones sobre los aranceles a la industria automotriz, el acero y el aluminio todavía están en el aire, y si algo sale mal, el impacto se va a sentir.
Una victoria a medias
Monreal no escondió su alivio por la decisión de Trump. “El que estén exentos del tratado, exentos de cualquier arancel las mercancías que estén contenidas en el T-MEC es una buena noticia”, reconoció. Sin embargo, rápidamente bajó el tono optimista: “Sigue siendo una preocupación los aranceles en la industria automotriz, a las autopartes que están en proceso de negociación, todavía este mes estarán en esta etapa de transición, en la negociación, así lo anunció hoy Marcelo Ebrard”. En otras palabras, aún no estamos fuera de peligro.
Prudencia ante todo
El legislador fue claro: no hay que confiarse. “Yo no digo que todo está miel sobre hojuelas, es más, yo no lanzo las campanas al vuelo, yo diría: actuemos con prudencia, con cautela y con responsabilidad”, insistió. Para él, el riesgo de que se impongan aranceles a sectores clave como el automotriz o el acerero no es un tema menor, y México necesita estar preparado para cualquier escenario.
Una oportunidad para fortalecerse
Monreal aprovechó para poner sobre la mesa un plan a futuro. Con el nuevo plazo de 40 días que tienen las industrias del acero y automotriz, sugirió que el Gobierno federal se ponga las pilas en dos frentes: aumentar la productividad interna y buscar autosuficiencia en alimentos, bienes y servicios. ¿La meta? Que México dependa menos de lo que viene de afuera. Además, lanzó otra idea: diversificar el mercado y tejer lazos comerciales con regiones como Asia. Un giro estratégico que podría ser clave.
El impacto no es un juego
El coordinador morenista también dejó claro que no se puede subestimar lo que está en juego. Si los aranceles a la industria se hacen realidad, “sí afectará al País”, afirmó sin rodeos. Es un recordatorio de que, aunque el T-MEC nos dé un respiro, el panorama sigue siendo incierto.
Respaldo a Sheinbaum
Por último, Monreal no dudó en cerrar filas con la presidenta Claudia Sheinbaum. Según él, su manejo del tema ha sido impecable: “actuar con cabeza fría, sensatez y negociación” fue la fórmula que destacó, justo antes de la reunión que ambos tendrán este jueves en Palacio Nacional. Un espaldarazo que refuerza la idea de que el Gobierno está jugando sus cartas con cuidado.
En resumen, mientras las negociaciones con Estados Unidos siguen su curso, Monreal pide mantener los pies en la tierra y aprovechar el tiempo para fortalecer a México desde adentro. Porque, como él mismo dice, aquí no hay lugar para celebraciones prematuras.
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